Sin justicia para Marta del Castillo

   Cada mañana nos desayunamos la colocación de la deuda a unos intereses desorbitados, que acabarán pagando nuestros nietos, debido al despilfarro sin medida, al robo de dinero público, al desvío de capital a paraísos fiscales y a gastos de dudosa justificación (eres falsos, fiestas, trajes, droga...).
   Un día y otro, mujeres muertas a manos de sus parejas, niños desaparecidos u hospitalizados por malos tratos, cuando no recién nacidos abandonados en contenedores, peleas, ajustes de cuentas...
   Y día tras día una absolución: condenados que no ingresan en prisión por no existir riesgo de fuga... que se fugan; declarados insolventes que, viviendo como "curas", no devuelven ni un duro; políticos que, habiéndolo hecho rematadamente mal, reciben condecoraciones.; atracadores de joyerías, pillados in-fraganti y que reinciden, incluso a las mismas, por estar en libertad a la espera de juicio; violadores y asesinos que cometieron su delito siendo menores de edad y que jamas pisarán la cárcel...
  
   Y ahora, como remate, la sentencia de Marta del Castillo, que cuando todos esperábamos iba a ser ejemplar, resulta "bananera" e injusta. Con una condena de sólo 20 años para el auto inculpado, una indemnización irrisoria para los padres, a sabiendas de que jamás será pagada, y la libertad para el resto, aún admitiendo que una tercera persona, "desconocida para el juez", colaboró al menos en la desaparición del cuerpo.
   Nunca he entendido como cuatro niñatos de medio pelo, se han reído durante tres años de todos nosotros y han hecho gastar 600.000€ al Estado en la operación de búsqueda del cadáver. Y no se si tienen un gran respaldo  -como acusa el padre de Marta- o que la instrucción del caso y la investigación han sido defectuosas, lo que es seguro es que ha fracasado el sistema policial y judicial de este país.
   Uno de los acusados, el tal Samuel, se permitió denunciar en el juicio las amenazas que, los policias que le detuvieron, le propinaron, justificando de esta forma su primera declaración en la que reconocía su implicación. A la "altura del betún" deja esta sentencia a los que le detuvieron, porque donde dije digo, digo Diego y los policías me pegaron para que "cantase"... y llega el juéz y lo deja en libertad. Y qué decir de los veinte años que le han caído a Carcaño, el principal acusado, el asesino (que no violador, por falta de pruebas, según la sentencia) que admitió haberla matado y que no sabe donde está el cadáver...
Escuche el otro día, que cumplirá en prisión como mucho siete años más y saldrá a la calle con 29 años... se me ponen los pelos de punta!!!

   Confiemos, si aún nos queda esperanza, que algún Tribunal, español o extranjero, repare esta sentencia y mientras pondré velas a todos los santos para que mis hijas no se crucen en el camino de estos asesinos, violadores y encubridores; por que, estoy segura, que este tipo de sentencias contribuyen  a que Marta del Castillo no se la única ni la última y dejan al descubierto que, en este país, se puede matar y ultrajar si se esconde bien el cadáver... y, también estoy segura que, un día alguien, a falta de justicia, se la tomará por su mano.
   Ya está bien de tanta inutilidad, exijamos a estos poderes que nos exprimen y cuyas faltas subsanamos nosotros, que cambien las leyes, que haya celeridad en los juicios, que se hagan las investigaciones minuciosamente y sin errores y que pague, y pague bien, el que mata, viola, maltrata y roba a manos abiertas el dinero público y privado.

Fdo.- BMoneo

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