Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos y Juegos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos y Juegos. Mostrar todas las entradas

Cuento El gigante egoista

Me encanta este cuento de Oscar Wilde, se lo cuento a menudo a mis niñas, así que os lo dejo por si a vosotros también os sirve para que cojan el sueño y aprendan las ventajas de compartir lo que uno tiene:

El gigante egoísta (Oscar Wilde)

   Cada tarde, a la salida de la escuela, los niños se iban a jugar al jardín del Gigante. Era un jardín amplio y hermoso, con arbustos de flores y cubierto de césped verde y suave. Por aquí y por allá, entre la hierba, se abrían flores luminosas como estrellas, y había doce albaricoqueros que durante la primavera se cubrían con delicadas flores color rosa y nácar, y al llegar el otoño se cargaban de ricos frutos aterciopelados. Los pájaros se demoraban en el ramaje de los árboles, y cantaban con tanta dulzura que los niños dejaban de jugar para escuchar sus trinos.
-¡Qué felices somos aquí! -se decían unos a otros.
   
   Pero un día el Gigante regresó. Había ido de visita donde su amigo el Ogro de Cornish, y se había quedado con él durante los últimos siete años. Durante ese tiempo ya se habían dicho todo lo que se tenían que decir, pues su conversación era limitada, y el Gigante sintió el deseo de volver a su mansión. Al llegar, lo primero que vio fue a los niños jugando en el jardín.
-¿Qué hacen aquí? -surgió con su voz retumbante.
Los niños escaparon corriendo en desbandada.

-Este jardín es mío. Es mi jardín propio -dijo el Gigante-; todo el mundo debe entender eso y no dejaré que nadie se meta a jugar aquí.

Y, de inmediato, alzó una pared muy alta, y en la puerta puso un cartel que decía:

   Era un Gigante egoísta... Los pobres niños se quedaron sin tener dónde jugar. Hicieron la prueba de ir a jugar en la carretera, pero estaba llena de polvo, estaba plagada de pedruscos, y no les gustó. A menudo rondaban alrededor del muro que ocultaba el jardín del Gigante y recordaban nostálgicamente lo que había detrás.
-¡Qué dichosos éramos allí! -se decían unos a otros.

   Cuando la primavera volvió, toda la comarca se pobló de pájaros y flores. Sin embargo, en el jardín del Gigante Egoísta permanecía el invierno todavía. Como no había niños, los pájaros no cantaban y los árboles se olvidaron de florecer. Solo una vez una lindísima flor se asomó entre la hierba, pero apenas vio el cartel, se sintió tan triste por los niños que volvió a meterse bajo tierra y volvió a quedarse dormida.

   Los únicos que ahí se sentían a gusto eran la Nieve y la Escarcha.
-La primavera se olvidó de este jardín -se dijeron-, así que nos quedaremos aquí todo el resto del año.
   La Nieve cubrió la tierra con su gran manto blanco y la Escarcha cubrió de plata los árboles. Y en seguida invitaron a su triste amigo el Viento del Norte para que pasara con ellos el resto de la temporada. Y llegó el Viento del Norte. Venía envuelto en pieles y anduvo rugiendo por el jardín durante todo el día, desganchando las plantas y derribando las chimeneas.

-¡Qué lugar más agradable! -dijo-. Tenemos que decirle al Granizo que venga a estar con nosotros también.
   Y vino el Granizo también. Todos los días se pasaba tres horas tamborileando en los tejados de la mansión, hasta que rompió la mayor parte de las tejas. Después se ponía a dar vueltas alrededor, corriendo lo más rápido que podía. Se vestía de gris y su aliento era como el hielo.
-No entiendo por qué la primavera se demora tanto en llegar aquí -decía el Gigante Egoísta cuando se asomaba a la ventana y veía su jardín cubierto de gris y blanco-, espero que pronto cambie el tiempo.

   Pero la primavera no llegó nunca, ni tampoco el verano. El otoño dio frutos dorados en todos los jardines, pero al jardín del Gigante no le dio ninguno.

-Es un gigante demasiado egoísta -decían los frutales.

   De esta manera, el jardín del Gigante quedó para siempre sumido en el invierno, y el Viento del Norte y el Granizo y la Escarcha y la Nieve bailoteaban lúgubremente entre los árboles.

   Una mañana, el Gigante estaba en la cama todavía cuando oyó que una música muy hermosa llegaba desde afuera. Sonaba tan dulce en sus oídos, que pensó que tenía que ser el rey de los elfos que pasaba por allí. En realidad, era solo un jilguerito que estaba cantando frente a su ventana, pero hacía tanto tiempo que el Gigante no escuchaba cantar ni un pájaro en su jardín, que le pareció escuchar la música más bella del mundo. Entonces el Granizo detuvo su danza, y el Viento del Norte dejó de rugir y un perfume delicioso penetró por entre las persianas abiertas.

-¡Qué bueno! Parece que al fin llegó la primavera -dijo el Gigante, y saltó de la cama para correr a la ventana.

¿Y qué es lo que vio?

   Ante sus ojos había un espectáculo maravilloso. A través de una brecha del muro habían entrado los niños, y se habían trepado a los árboles. En cada árbol había un niño, y los árboles estaban tan felices de tenerlos nuevamente con ellos, que se habían cubierto de flores y balanceaban suavemente sus ramas sobre sus cabecitas infantiles. Los pájaros revoloteaban cantando alrededor de ellos, y los pequeños reían. Era realmente un espectáculo muy bello. Solo en un rincón el invierno reinaba. Era el rincón más apartado del jardín y en él se encontraba un niñito. Pero era tan pequeñín que no lograba alcanzar a las ramas del árbol, y el niño daba vueltas alrededor del viejo tronco llorando amargamente. El pobre árbol estaba todavía completamente cubierto de escarcha y nieve, y el Viento del Norte soplaba y rugía sobre él, sacudiéndole las ramas que parecían a punto de quebrarse.

-¡Sube a mí, niñito! -decía el árbol, inclinando sus ramas todo lo que podía. Pero el niño era demasiado pequeño.

El Gigante sintió que el corazón se le derretía.

-¡Cuán egoísta he sido! -exclamó-. Ahora sé por qué la primavera no quería venir hasta aquí. Subiré a ese pobre niñito al árbol y después voy a botar el muro. Desde hoy mi jardín será para siempre un lugar de juegos para los niños.

Estaba de veras arrepentido por lo que había hecho.

   Bajó entonces la escalera, abrió cautelosamente la puerta de la casa y entró en el jardín. Pero en cuanto lo vieron los niños se aterrorizaron, salieron a escape y el jardín quedó en invierno otra vez. Solo aquel pequeñín del rincón más alejado no escapó, porque tenía los ojos tan llenos de lágrimas que no vio venir al Gigante. Entonces el Gigante se le acercó por detrás, lo tomó gentilmente entre sus manos y lo subió al árbol. Y el árbol floreció de repente, y los pájaros vinieron a cantar en sus ramas, y el niño abrazó el cuello del Gigante y lo besó. Y los otros niños, cuando vieron que el Gigante ya no era malo, volvieron corriendo alegremente. Con ellos la primavera regresó al jardín.

-Desde ahora el jardín será para ustedes, hijos míos -dijo el Gigante, y tomando un hacha enorme, echó abajo el muro.

   Al mediodía, cuando la gente se dirigía al mercado, todos pudieron ver al Gigante jugando con los niños en el jardín más hermoso que habían visto jamás.

   Estuvieron allí jugando todo el día, y al llegar la noche los niños fueron a despedirse del Gigante.

-Pero, ¿dónde está el más pequeñito? -preguntó el Gigante-, ¿ese niño que subí al árbol del rincón?

   El Gigante lo quería más que a los otros, porque el pequeño le había dado un beso.

-No lo sabemos -respondieron los niños-, se marchó solito.

-Díganle que vuelva mañana -dijo el Gigante.

   Pero los niños contestaron que no sabían dónde vivía y que nunca lo habían visto antes. Y el Gigante se quedó muy triste.

   Todas las tardes al salir de la escuela los niños iban a jugar con el Gigante. Pero al más chiquito, a ese que el Gigante más quería, no lo volvieron a ver nunca más. El Gigante era muy bueno con todos los niños pero echaba de menos a su primer amiguito y muy a menudo se acordaba de él.

-¡Cómo me gustaría volverlo a ver! -repetía.

   Fueron pasando los años, y el Gigante se puso viejo y sus fuerzas se debilitaron. Ya no podía jugar; pero, sentado en un enorme sillón, miraba jugar a los niños y admiraba su jardín.

-Tengo muchas flores hermosas -se decía-, pero los niños son las flores más hermosas de todas.

   Una mañana de invierno, miró por la ventana mientras se vestía. Ya no odiaba el invierno pues sabía que el invierno era simplemente la primavera dormida, y que las flores estaban descansando.

   Sin embargo, de pronto se restregó los ojos, maravillado, y miró, miró…

   Era realmente maravilloso lo que estaba viendo. En el rincón más lejano del jardín había un árbol cubierto por completo de flores blancas. Todas sus ramas eran doradas, y de ellas colgaban frutos de plata. Debajo del árbol estaba parado el pequeñito a quien tanto había echado de menos.

   Lleno de alegría el Gigante bajó corriendo las escaleras y entró en el jardín. Pero cuando llegó junto al niño su rostro enrojeció de ira y dijo:

-¿Quién se ha atrevido a hacerte daño?

   Porque en la palma de las manos del niño había huellas de clavos, y también había huellas de clavos en sus pies.

-¿Pero, quién se atrevió a herirte? -gritó el Gigante-. Dímelo, para tomar la espada y matarlo.

-¡No! -respondió el niño-. Estas son las heridas del Amor.

-¿Quién eres tú, mi pequeño niñito? -preguntó el Gigante, y un extraño temor lo invadió, y cayó de rodillas ante el pequeño.

   Entonces el niño sonrió al Gigante, y le dijo:

-Una vez tú me dejaste jugar en tu jardín; hoy jugarás conmigo en el jardín mío, que es el Paraíso.

   Y cuando los niños llegaron esa tarde encontraron al Gigante muerto debajo del árbol. Parecía dormir, y estaba entero cubierto de flores blancas.


FIN

Cuento Neil Amstrong



NEIL Y LA LUNA

Neil Armstrong, era un niño que cada noche, antes de acostarse, miraba la luna embelesado.

¿Mamá, has visto la luna, hoy es redonda y alumbra mucho? –si cariño, contestaba su madre, hoy hay luna llena.

¿Mamá, mira la luna se ha hecho pequeñita, parece una cunita?
- si cielo, hoy hay cuarto menguante…
¿mamá, donde está la luna? No la veo...

La luna, le dijo su mamá,  se va haciendo grande poco a poco y cuando es redonda del todo, se vuelve a hacer pequeñita de nuevo. SON LAS FASES DE LA LUNA QUE TIENEN UNA DURACION APROXIMADA DE 28 DÍAS,  por eso nunca tiene el mismo tamaño, ni la misma luz.

Es preciosa mamá, parece como de azúcar, cómo me gustaría subir a ella?.

Pues tendrás que hacerte astronauta, le contestó su mamá.
- Astro, que?, “astralauta”, que es eso?

Los Astronautas, son los tripulantes de las naves espaciales que viajan por el universo, le explico su mamá.

Ese día Neil, decidió que de mayor sería astronauta y viajaría entre las nubes por todo el universo en una nave espacial hasta llegar a la luna.

Para ser astronauta, hay que estudiar muchísimo, así que se aplicó aprendiendo muchas matemáticas y todo el sistema solar, y sus planetas, que son actualmente ocho  Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. 

Y terminó con éxito su carrera de ingeniería y se convirtió en aviador primero y piloto de naves espaciales después en la NASA, donde probó más de 200 modelos diferentes de aviones de reacción, cohetes, helicópteros y planeadores, ingresando por su experiencia en el programa APOLO.

Un día, su sueño se hizo realidad y a bordo del cohete Saturno V, como comandante de la misión APOLO 11 (que despegó del Sur de California -en Cabo Cañaveral-) viajó a la órbita lunar y fue el primer hombre en pisar  la pisar la luna (un 20 de Julio del año 1969).

Su mamá y toda su familia, muy emocionados pudieron verlo en directo, ya que aquella hazaña revistió gran importancia histórica, no sólo por lo que éste logró significó, sino por haber sido retransmitido por la televisión publica, cuya imagen veían perplejos  millones de personas.

Fue uno de los días más felices de Neil que, dando saltitos por el suelo de la luna (que realmente parecía de azúcar), dijo: “es un pequeño paso para un hombre,  pero un gran salto para la humanidad”.

Desde entonces, sólo once personas más han pisado la luna (el último en el año 1972)…. Así que si quieres ser el siguiente, ya sabes: estudia muchas matemáticas, aprende bien los planetas y observa la luna cada noche desde tu ventana, y si la luna te sonríe, desde allí  Neil Armstrong te hará un guiño”.



La canción de los planestas


Una canciónde los años 70, del que fué duo de canciones infantiles "Enrique y Ana", para aprenderse de forma sencilla los planetas.

LA CANCION DE LOS PLANETAS (Enrique y Ana)

Nueve globos giran bajo el sol
mas el tercero según subes vivo yo
nueve nombres tienes que aprender
pues el sistema planetario hay que saber.

Y si te es difícil entender esta lección
canta con nosotros esta mágica canciooooon.

Nuestro planeta es la Tierra
y los demás se llaman:

Mercurio, Venus, Júpiter y Marte
Saturno, Urano, Neptuno y Pluton (Bis)
ton ton ton
Pluton, ton, ton, ton (Bis)

Venus tiene alma de mujer
Saturno tiene anillo uno, dos y tres
Mercurio vive muy cerca del Sol
Neptuno juega al baloncesto con Pluton.

Y si te es difícil entender esta lección
canta con nosotros esta mágica canciooooon.

Nuestro planeta es la Tierra
y los demás se llaman:

Mercurio, Venus, Júpiter y Marte
Saturno, Urano, Neptuno y Pluton (Bis)
ton ton ton
Pluton, ton, ton, ton (Bis)

Urano es el Rey del gas butano,
En cambio Marte brilla mucho por su arte,
Jupiter enorme es un gandul,
y nuestra Tierra es el planeta mas azul

Y si te es difícil entender esta lección
canta con nosotros esta mágica canciooooon.


Nuestro planeta es la Tierra
y los demás se llaman:

Mercurio, Venus, Júpiter y Marte
Saturno, Urano, Neptuno y Pluton (Bis)
ton ton ton
Pluton, ton, ton, ton (Bis)
Escuchar canción con KARAOKE, en el enlace: http://www.youtube.com/watch?v=qE78tXPYb-Y

Juego Fases de la luna

COMO HACER UN EJERCICIO PARA VER LAS FASES DE LA LUNA:

Material: una cuerda, una pelota pequeña y una linterna.

1. Pega uno de los extremos de un cordel a una pelota de tenis, por ejemplo.

2. El niño que toma la pelota por la cuerda, es LA TIERRA, y se ubica en el centro de la habitación, sujetando la cuerda de tal manera que la pelota de tenis (que representa LA LUNA) quede colgando un poco más arriba de su cabeza.

3. Apaga la luz, para que la habitación quede a oscuras,  y luego que otro niño encienda una literna, que será EL SOL  que alumbre directo hacia la pelota de tenis.

4. El niño que es el representa la TIERRA girará muy lentamente.

Y… ahí tienes las fases de la Luna! En este experimento, la pelota representa a la Luna, la linterna es el Sol y tu eres la Tierra. El Sol siempre ilumina la mitad de la Luna y la Luna viaja alrededor de la tierra una vez cada mes. Cuando la Luna está entre la Tierra y el Sol, no podemos ver ningún reflejo de luz, a esto le llamamos luna nueva. Cuando la tierra está entre el Sol y la Luna se puede ver toda la cara de la luna, eso es Luna llena.

Adivinanzas fáciles para niños

Las adivinanzas ayudan a los niños a memorizar y a recordar y asimilar las respuestas.
Aprender, jugando, el mejor modo de aprendizaje!

Tengo nombre de animal,
cuando la rueda se pincha
me tienes que utilizar.
----------------------------------------GATO---------
Todos me quieren para descansar
¡¡si ya te lo he dicho!!
no pienses más.
-----------------------------------------SILLA----------
Soy ave y soy llana,
pero no tengo pico ni alas.
----------------------------------------AVELLANA--------
Y lo es
Y lo es
y no lo adivinarás
aunque te dé  un mes.
-------------------------------------HILO-------------
Cinco hermanos muy unidos
que no se pueden mirar,
cuando riñen aunque quieras
no los puedes separar.
----------------------------------------LOS DEDOS DE UNA MANO--------------
Si me nombras desaparezco,
¿quien soy?
-----------------------------------------SILENCION---------
Tengo nombre de mujer,
crezco en el fondo del mar,
en la arena de la playa
tú me podrás encontrar.
-------------------------------------------CONCHA--------------
Si lo escribes como es,
soy de la selva el rey.
Si lo escribes al revés
soy tu Papá Noel.
------------------------------LEON--------------
Campanita, campanera,
blanca por dentro,
verde por fuera,
si no lo adivinas,
piensa y espera.
--------------------------PERA-------------------
Si quieres las tomas y si no las dejas,
aunque suelen decir que son comida de viejas.
----------------------------------------------------------LENTEJAS----
Ave tengo yo por nombre,
llana es mi condición.
Él que no acierte mi nombre,
es porque no presta atención.
-----------------------------------AVELLANA--------
Me llegan las cartas
y no sé leer
y, aunque me las trago,
no mancho el papel.
---------------------------------BUZON--------
Tiene agujas y no cose,
no se mueve, pero anda,
si le das cuerda funciona
y el paso del tiempo señala.
------------------------------------RELOJ--------------
Salimos cuando anochece,
nos vamos si canta el gallo,
y hay quien dice que nos ve
cuando le pisan un callo.
----------------------------------ESTRELLAS--------------
Si sube nos vamos
Si baja nos quedamos
Que es?
------------------------ANCLA-----------------
Blanco parece
Planta no es
------------------------PLATANO---------------
Alta y delgada
Cabeza brillante
De noche ilumina a los caminantes
-------------------------------------FAROLA-------------------
Me llamo Leo,
me apellido Pardo,
quien no me adivine
es un poco tardo.
-----------------------------LEOPARDO----------------
Llevo mi casita a cuestas
camino con una pata
y voy dejando mi huella
con un hilito de plata.
------------------------------CARACOL----------------
Un animal que tiene
ojos de gato
orejas de gato
patas de gato
rabo de gato
y no es gato.
-------------------------------UNA GATA---------------

Disfraces Caseros para niños

Paso el carnaval.... pero volverá y si no seguro que necesitáis un disfraz para un cumpleaños o fiesta, así que aquí os dejo muchas ideas para disfraces...

Disfraz casero de Cohete espacial
Disfraz casero de Mariposa
Disfraz casero de Caracol
Disfraz casero de Peterpan
Disfraz casero de Vikingo
Disfraces caseros de Payasos y Arlequines con bolsas de basura y complementos
Disfraz casero de Sol y Arcoiris
Disfraz casero de Estrella hecho con foamy y pegamento

Muchos más en: Tratootruco.com,
Ropaninos cinco formas de hacer un disfraz fácil y rápido.
MilFiestasinfantiles Astronauta, explorador, científico, mariposa, ángel, soldadito y hawaiana

Y no te puedes olvidar del Maquillaje o pintura de cara en este enlace (de yodibujo.es) aparecen muchas ideas.

En busca del Tesoro (II)

Para jugar con varios niños de distintas edades, en un cumpleaños infantil, se me ocurrió hace un año hacer el juego de la búsqueda del tesoro cuya finalidad eran encontrar unas monedas de chocolate. Los niños se divirtieron mucho, pero como las pistas se encontraban por el mobiliario (hice el cumpleaños dentro de casa en pleno invierno), al recoger al día siguiente me encontré con que habían rebuscado por cajones, bajo colchas, armarios, estanterías, etc... y toda la casa estaba patas arriba!.

Así que para evitar el revuelo de cojines, sábanas y muebles, este año voy a organizar el mismo juego pero de una forma diferente: he colgado dibujos de personajes de Disney, animales, frutas y hadas por el pasillo -puertas de las habitaciones cerradas-. Los dibujos los he sacado e impreso de internet y me han ayudado mis hijas a colorearlos, haciéndolas partícipes de la elaboración del juego. Cinco de ellos contienen las pistas de donde encontrar el tesoro y los niños deberán encontrarlos acertando fáciles adivinanzas.

Por ejemplo, se inicia el juego, adivinanza: "Si pronuncias bien mi nombre soy de la selva el rey, si lo dices al revés soy tu papá Noel" -solución: el dibujo del león y por detrás de éste encontrarán una pista y la siguiente adivinanza para seguir buscando.

Es una variedad del juego que evita que la casa termine como si te acabaras de mudar, así que:
¡¡¡A divertirse!!!

Cuento Cristobal Colon para niños

Coincidiendo con la festividad de la Hispanidad, quiero compartir este cuento: CRISTOBAL COLON Y EL DESCUBRIMIENTO DE UN NUEVO MUNDO. Relato corto que acerca la historia de este gran acontecimiento a niños de infantil y primer ciclo de primaria (facilitando su comprensión), que realicé para un proyecto de la escuela infantil de mis peques. Espero que os sirva.

  "Está historia trata de un marinero, llamado Cristóbal Colón, estudioso y de origen modesto que se casó en Portugal con una bella y noble muchacha con la que tuvo su primer hijo, llamado Diego y que será conocido por todos como el primer Europeo que piso tierra en el segundo continente más grande del mundo: AMERICA, y sin embargo él nunca lo supo….

  Cristóbal Colón pintaba rutas en un mapa, en la creencia de que la tierra era redonda –como una pelota-, de forma que la distancia entre España y Asia podía acortarse si se viajaba por la ruta del oeste.

  Colón soñaba cada noche con realizar  ese viaje y encontrar la mejor ruta para comerciar con la India. Pero no tenía dinero para su aventura, así que mostró su proyecto a los Reyes de Portugal y de Francia, pero no le creyeron tomándole por loco. Firme en su empeño, visito a los españoles Reyes de Castilla y Aragon: Isabel y Fernando (Los Reyes Católicos) que confiaron en él y le dieron joyas y dinero para contratar barcos, marineros y comprar víveres (comida y bebida) para poder realizar su viaje. 

  Colón partió del español puerto de La Rábida (en Huelva), en la “nao” Santa María, el 3 de Agosto de 1492, seguido de las carabelas conocidas como la  Niña y la Pinta, con casi 120 hombres de tripulación. Fue un duro viaje por mar de 70 días en los que los alimentos se acababan, pasaron mucha hambre y sed, sufrieron tempestades y padecieron muchas enfermedades y calamidades. 

   Y por fin, el  12 de Octubre: avistaron tierra firme y gritaron: “Tierra a la vista”… 

  Colón y sus marineros desembarcaron de sus tripulaciones y descubrieron magníficas y ricas tierras, con un montón de pueblos habitados por indígenas que vestían con poca ropa, hablaban una lengua diferente a la nuestra, creían en dioses y vivían sólo con lo que la naturaleza les ofrecía: de la caza, la pesca y una rudimentaria agricultura.

  El 25 de Diciembre, día de Navidad, la embarcación nao Santa María, se hundió en la isla la Española y con su madera y restos, Colón y sus hombres construyeron una gran casa, llamada Fuerte de la Navidad, siendo éste el primer asentamiento español en América.

  Colón regresó a España en la carabela conocida como la Niña convencido de que había llegado a Asia por la ruta por él concebida, siendo recibido con grandes honores y algarabía por los Reyes Católicos, que muy contentos le dieron premios, regalos y lo convirtieron en Almirante, Virrey y Gobernador de las Islas.

  Cristóbal Colón realizó un total de cuatro viajes al Nuevo Mundo, trazando rutas entre Europa y América, que aún hoy en día se utilizan y que han permitido compartir animales y frutos que eran desconocidos y exóticos en  ambos continentes hasta entonces:

- Colon trajo de América: el tomate, el maíz, el boniato; la guindilla, las alubias; la calabaza, la patata, el cacao (chocolate), el tabaco y el pavo. 
- y llevó de España a América: el caballo, la cebolla, la gallina, la vaca, el trigo, la oveja, la uva y el cerdo.

  Cristóbal Colón murió en Valladolid, el 20 de Mayo de 1506, con la creencia de haber descubierto la ruta del oeste con Asia. Un año después, el NUEVO MUNDO adopta el nombre de AMERICA, tal como hoy lo conocemos, en honor a Américo Vespucio y adquiere mayor relevancia el DESCUBRIMIENTO DE COLON.

  Con el DESCUBRIMIENTO DE AMERICA se expande el continente europeo. El Imperio español en primer lugar, el Imperio portugués, -el Británico, Francia y los Países Bajos- doscientos años después, fueron conquistando y colonizando gran parte del territorio americano, sometiendo a sus pobladores nativos, que tuvieron que dejar de lado sus costumbres, sus creencias, su idioma y sus dioses. 

  En conmemoración con el primer día que Colón avistó y piso tierra de América: el 12 DE OCTUBRE, en España es día festivo (no hay cole ni se trabaja) y se conmemora la Fiesta Nacional  y Día de la Hispanidad."


En el enlace Colón para niños de Google, podéis encontrar mucha imágenes para colorear o para ilustrar el cuento.

Gincana con niños y juegos de verano

Epoca estival, vacaciones, días de mucho calor... Un cumpleaños, un día de campo, en la playa, qué mejor momento para preparar  juegos para niños al aire libre, una especie de gincana tradicional que nos haga rememorar  la edad dorada de los juegos: nuestra infancia.

Preparemos una gincana de verano:


El escondite ingles: Una/o de los participantes se coloca en una pared de espaldas al resto de las/los
jugadores, los demás se colocan a cierta distancia en la línea de salida. La persona que la liga, dice:
“Una, dos y tres, al escondite inglés, sin mover las manos ni los pies”(Los demás aprovechan para acercarse lo más posible a la pared, parándose en el momento en que termina su retahíla) y gira la cabeza, si ve alguno en movimiento le manda de nuevo a la línea de salida. La primera persona que consigue llegar hasta la pared es la ganadora.
-que necesitamos: un mínimo de tres participantes.


Ratón que te pilla el gato. Se hace una fila  y cada uno se agarra a la cintura o a los hombros del que está delante.  El primero hace el papel de gato, y el último es el ratón. El gato tiene que atrapar al ratón, ose la cabeza de la fila, sin que los demás se suelten, ha de correr para pillar la cola, osea al ratón. Mientras todos van cantando: "ratón que te pilla el gato, ratón que te va a pillar, si no lo esquivas deprisa el gato te comerá..." Si el gato atrapa al ratón, consigue un punto, y se va a la cola para hacer de ratón, pasando el segundo de la fila a ser el gato en la siguiente partida. Si se rompe la fila, antes de agarrarlo, también pasa a ser ratón, pero no consigue ningún punto.
- se necesitan al menos 7 participantes.


Juego de bolos: consiste en derribar el mayor número de bolos. Se colocan diez bolos en forma triangular (fila de 1, fila de 2, fila de 3 y fila de 4). A cierta distancia, se traza una raya que hace las veces de línea de salida. Tras esta raya se sitúan llos jugadores. Cada participante tiene tres lanzamientos. Cada bolo

derribado se contabiliza con un punto. Si se derriban todos los bolos, se logrará un pleno que sumará 15 puntos de golpe y el derecho a una nueva tirada.Gana quien alcance la mayor puntuación.
- Qué necesitamos: 10 bolos o botellas y una pelota. Podemos comprarlo o hacerlo nosotros, reciclando botellas pequeñas de agua, que rellenaremos con un poquito de agua (para que pesen un poco y no se caigan con tanta facilidad).

Globos de agua ¡¡¡momento refrescante!!!. Se rellena un globo con agua, los participantes forman un circulo y se lo van lanzando (si se quiere diciendo el nombre), el que no lo agarré se empapa.

La comba: Consiste en mover la cuerda -bien con movimiento rotativos bien con balanceo (lo que conocemos como la barca, a ras de suelo) y que los participantes salten de una lado a otro o dentro de ella al ritmo de una canción y señalan distintos movimientos, por ejemplo: el momento que se entra o sale, cuando hay que dar varios saltos seguidos (lo que se conoce como dobles) o si hay que agacharse -mientras la cuerda queda suspendida en el aire.
-que necesitamos: al menos tres personas, una cuerda y aprendernos unas cuantas canciones. Os dejo varias para que empecéis a memorizar:
  • "Al pasar la barca, me dijo el barquero, las niñas bonitas, no pagan dinero; yo no soy bonita ni lo quiero ser, arriba la barca, uno, dos y tres."
  • "El cocherito -leré-, me dijo anoche -leré-, que si quería -leré-, montar en coche -leré-, y yo le dije -leré, con gran salero -leré- no quiero coche -leré-, que me mareo -leré-" (cada vez que se dice -leré- se sube la cuerda y el participante que salta, se agacha)
  • "Te invito, ¿a qué?, a pastel, ¿a que hora?, a las tres, una, dos y tres"; este estribillo se utiliza para saltar en parejas.
  • "Una, dola, tela, catola,quila, quilete,estaba la reina en su gabinete.Vino Gil, apagó el candil, candil, candilón,
  • cuenta la veinte que las veinte son: una, dos, tres..." y se salta veinte veces seguidas.
El pañuelo: Se forman dos equipos, a cada miembro se le adjudica un número (desde el 1 hasta el número de personas que intervengan). Cada equipo se coloca en un lado, y en el centro un "juez" que sujetará un pañuelo y dirá un número y han de salir los dos participantes correspondientes -a ese número- de cada equipo; cuando lleguen al pañuelo, el más rápido debe cogerlo y salir corriendo hacia su terreno, evitando ser alcanzado por el participante rival.Si lo logra, el otro queda eliminado. Si no, debe abandonar el juego. El juego termina cuando los miembros al completo de un equipo son eliminados. 
-qué necesitamos: un mínimo de 7 participantes y un pañuelo.

La gallinita ciega. Un jugador hace de gallinita ciega. Para ello se le tapan los ojos con un pañuelo, de manera que no pueda ver nada. El resto de los participantes hacen un corro en torno a ella/él y comienzan el 
siguiente diálogo: “Gallinita ciega ¿qué se te ha perdido? (dice el corro)
Una aguja y un dedal (contesta la gallina)
Pues da tres vueltas y los encontrarás. (dice el corro)
Una, dos y tres
Y la del revés”.
La gallinita da tres vueltas sobre sí misma y, con los brazos extendidos, intenta coger a alguien del corro. El resto intentará que se despiste agachándose, apartándose o haciendo girar el corro... Cuando la gallinita consigue dar con alguien, debe adivinar, solamente por el tacto, de quién se trata. Si acierta, coloca la venda a la persona que ha cogido, pasando a ser ésta la gallinita; si no, repite de nuevo. 
-que necesitamos: un mínimo de 5 niños y un pañuelo.

La Zapatilla por detrás. Se forma un círculo. Uno de los que juegan se queda fuera, con uno de sus zapatos en la mano, y da vueltas alrededor del círculo cuyos miembros, con los ojos cerrados, cantan: 

“A la zapatilla por detrás, tris, tras, 
ni la ves ni la verás, tris, tras. 
¡Mirad pa’ arriba! Que caen judías. 
¡Mirad pa’ abajo! Que caen garbanzos. 
A callar a callar que le diablo va a pasar.
¿A qué hora? (preguntan todas/os) 
a las... (quien lleva la zapatilla dirá una hora). 

El grupo cuenta hasta esa hora, mientras la persona elegida pone la zapatilla detrás de algún miembro del grupo. Cuando abren los ojos, quien tiene la zapatilla la coge y sale corriendo a pillar a otro niño o niña antes de que se siente en el hueco libre que ha quedado. 

 Las cuatro esquinitas. Uno de los participantes se queda en el centro de las cuatro esquinas designadas, mientras el resto ocupa una esquina cada uno. A la orden de tres, se intercambian las esquinas, muy rápidamente, para intentar así que quien se encuentra en el centro no consiga quitar “su” esquina a nadie. Si lo consigue,pasa al centro el participante que se ha quedado sin ella.
-que necesitamos: un mínimo de 5 niños y una tiza para marcar las esquinas.

Canciones y bailes, en corro o en hilera: 
La chata Berenguela: , se forman dos filas y una niña se pasea por el medio, bailando con el resto. 
-con el gui, gui, gui -se pará frente a una y se hace burla con las manos en la sienes-
-con el trico trico tri -se para frente a otra y con las manos en jarras se balancea-
-con el ¡lairón! -agarra a otra por el brazo y bailan ambas- sale al centro del pasillo, está última                                  .
"La chata Berenguela, güi, güi, güi 
como es tan fina, trico, trico ti 
como es tan fina, lairón, lairón
lairón, lairón, lairón, ¡lairón!
Se pinta los colores, güi, güi, güi
con gasolina, trico trico tri
con vaselina, lairón, lairón
lairón, lairón, lairón, ¡lairón!
Y su madre la dice, güi, güi, güi
quítate eso, trico trico tri
quítate eso, lairón, lairón
lairón, lairón, lairón, ¡lairón!
Que va a venir tu novio, güi, güi, güi
a darte un beso, trico trico tri
a darte un beso, lairón, lairón
lairón, lairón, lairón, ¡lairón!
El novio ya ha venido, güi, güi, güi
ya se lo ha dado, trico trico tri
ya se lo ha dado, lairón, lairón
lairón, lairón, lairón, ¡lairón!
Y le ha puesto el carrillo, güi, güi, güi
muy colorado, trico, trico, tri
muy colorado, lairón, lairón,
lairón, lairón, lairón, ¡lairón!"

El corro de la patata; un corro, agarrados por las manos que gira,canta y terminan sentándose en el suelo.
"Al corro de la patata
comeremos ensalada
lo que comen los señores
naranjitas y limones
¡Achupé, achupé
sentadita me quedé!"

Si no tenéis posibilidad de hacerlo al aire libre, igual puede interesaros esta otra gincana infantil para casa

¡¡¡ y a disfrutar como niños !!!


Guion para títeres - Educacion ambiental infantil

TWO SISTER COWS
GUION PARA TEATRO DE TITERES


NARRADOR: Esta es la historia de dos vaquitas que vivían en una granja.
El pastor las ordeñaba cada día y con su leche desayunaban todos los niños de la aldea.
Las vaquitas eran hermanas, una era limpia y ordenada y la llamaban Blanquita, la otra, sucia y holgazana, tenía por nombre Morena. Siempre estaban discutiendo, a veces sus gritos eran tales que despertaban al resto de los animalitos que, con ellas, convivían, generando malestar y enfado. No eran amigos, no jugaban juntos ni se ayudaban entre ellos, y esto hacía que la granja estuviera descuidada, y que el silencio reinara en aquel lugar convirtiéndolo en sucio y triste.

Una mañana, cuando el gallo anunciaba el nuevo día, Blanquita decidió poner fin a aquel malestar y reprender a su hermana Morena

BLANQUITA: (dirigiéndose a su hermana dormida)
Morenita, es hora de despertar
el cuarto has de recoger
deja de holgazanear.

MORENA: (aún tumbada)
Deja cantar al gallo
no te alteres hermanita,
su quiquiriquí me anuncia
Que aún es muy de mañanita

BLANQUITA:
No puedes seguir así,
no colaboras en nada,
y la paciencia ya se me acaba

MORENA:
Oh, no, mi hermana querida
Limpiando como una loca
¿quieres que pase mi vida?

BLANQUITA:
Sólo espero que procures
vivir en un medio sano
por que, si no, es seguro
que te comerá un gusano

MORENA: (levantándose)
deja ya de asustarme hermana,
ya me levanto corriendo,
me da miedo que un gusano
por el hocico me esté subiendo

BLANQUITA:
Si te aseas todos los días
nunca sentirás temor
porque te habrás preparado
para así vivir mejor

MORENA:
Ah, si, si, tienes razón…
me voy a lavar las manos
la cara y el corazón

BLANQUITA:
Te sentirás responsable
por tu granja y por tu aldea
por mejorar día a día
el medio que te rodea

MORENA:
Gracias mi hermana querida
por tu buena orientación
manos a la obra me pongo
para ordenar mi habitación

BLANQUITA: (dirigiéndose a los niños)
Vamos a decirles a estos niños que nos escuchan
y a todos los habitantes
que eviten en lo posible
los medios contaminantes

MORENA: (dirigiéndose a los niños)
Si todos prestáis ayuda
con voluntad decidida
pronto mejorará la calidad
de nuestra vida

BLANQUITA:
En mutua cooperación
debe trabajar la gente
para poder resolver
los problemas del medio ambiente

MORENA:
Así que amiguito, el cole
tenerlo limpio procura
pues factor contaminante
siempre ha sido la basura

BLANQUITA:
Papeles al suelo no debes tirar
y la clase recogida
siempre has de dejar

MORENA:
Si la escuela limpia está
los males serán menores.
No habrá virus, ni plaguitas,
tampoco malos olores

BLANQUITA Y MORENA (una frase cada una)
Unidos colaboremos,
sin peleas ni recillas
haremos un mundo más sano,
feliz y más humano
   "Donde no habrá cabida
      ni para un solo gusano".



Fdo.- BMoneo
(adaptación de los poemas "La Basura" y "Educación ambiental" de la poeta Luisa Teresa Sosa)


El Ratón Pérez

   Hace muchísimo tiempo, había un príncipe llamado Buby y sus padres lo amaban mucho. Por eso, cuando se le cayó su primer diente, la madre le contó que los niños buenos dejaban su diente bajo la almohada para que el ratón de los dientes se lo cambiara por un regalo.
  
   Buby dejó su diente bajo la almohada y esperó impaciente la llegada del ratoncito. Pero sucedió lo que debía suceder y se quedó dormido. De pronto, un suave roce lo despertó.
  
   Se incorporó de golpe y vio sobre la almohada a un ratón pequeño, con lentes de oro, sombrero de paja, zapatos de lienzo y una cartera roja, terciada a la espalda.
—¿Quién eres? —preguntó el niño
—Soy Ratón Pérez —contestó el ratón.
  
   El pequeño príncipe intentaba tomarlo por el rabo mientras el ratón continuaba eludiéndolo. Finalmente, Buby consiguió convencer al ratón para que lo llevara en sus aventuras. El ratón se subió en el hombro de Buby y pasó su rabo por la nariz del niño, lo hizo estornudar estrepitosamente y al instante, quedó convertido en un hermoso ratoncillo de piel brillante y ojos verdes. De esta forma, pudo acompañar al Ratón Pérez y salir de palacio sin ser notado.

   Antes de emprender el viaje, pasaron por la casa del Ratón Pérez, que vivía con su mujer e hijos en una buhardilla, para recoger el regalo para Gilito. Luego se dirigieron a la casa de Gilito, un niño pobre que esperaba la visita del ratón de los dientes.

   Al conversar con el pequeño niño pobre, el príncipe Buby conoció la miseria y la forma en que vivían sus súbditos. Conoció la existencia de otros niños que vivían de manera muy diferente a él, sin lujos, ni servidumbre. También aprendería valores durante su aventura, como el buen gobierno, la generosidad y la valentía.

   Cuando Buby creció y se convirtió en rey, gobernó con bondad y fue muy amigo de los niños y un decidido protector de los ratones.

   Desde entonces, es costumbre que cuando a un niño se le cae un diente, lo deje bajo la almohada para que el Ratón Pérez se lo cambie por un regalo.

Autor: Luis Coloma Roldán
(Escritor, periodista y Jesuita, nació en Jerez de la Frontera en 1851. Autor de  Pequeñeces y Jeromín entre otras ingresó en la Real Academia de la Lengua en 1908 y falleció en 1915. Para más información: http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Coloma)




Mi pequeño Osito

MUDITO NENE

   Estoy viejo, pero no lo soy tanto. Aquí, arrinconado en mi cama, me siento muy sólo; a mi alrededor los “otros” mudos igual que yo, inmersos en sus recuerdos. No entra apenas luz, por la pequeña rendija de la persiana, a medio bajar, intuyo la estrella de nuestros deseos y la luna que debe estar a punto de salir.

   Tenemos pocas visitas; a veces me caigo y permanezco en el suelo varias horas sin que nadie se percate de que estoy ahí, vuelto casi del revés. A la mañana siguiente, una vez echa la cama, me atusan y otra vez me arrinconan entre cojines. El cuarto, de día es igual de triste, en la mesa de estudio, que antes fue de juegos, una pantalla negra de ordenador que ya no se enciende, no hay revolución de papeles, apuntes, ni bolígrafos. En las paredes, que tuvieron un alegre color rosa, se muestran las huellas de un cuadro que te llevaste. De la puerta se descolgó tu nombre, en las estanterías –vacías de libros- sólo quedan algunas fotos, pero sus imágenes me hacen rememorar tiempos felices y sentirme más triste y cansado.

   Mi primer recuerdo eres tú, Mi Niña, en tu cunita amarilla. Ambos tan chiquititos y asustados. Me interrogabas con tus grandes ojos azules que parecían decirme: -que haces ahí?, de donde has salido?, que raro eres, y qué orejas más grandes tienes, yo las tengo así?. Querías cogerme, pero tus manitas, débiles aún, no podían atraparme, y yo lo agradecía porque eras bastante torpona: no podías casi moverte, así te dejaban, así te quedabas, y llorabas de una forma que asustaba, ¡qué griterío!, despertabas a cualquiera de su mejor sueño, varias veces durante la noche. Tu mirada curiosa chocaba con la mía y ante la expectativa de pasar allí muchas horas, empecé a sonreirte, tú me devolvías la mueca, empezábamos a conocernos. Pronto pudiste alcanzarme, exploraste mi cuerpecito suave, me mordisqueaste y debí caerte bien, porque desde ese día no quisiste separarte de mi.

   Pasamos a una cuna mucho más grande, de sábanas rosas, con las que cada noche me arropabas, ya no te despertabas desaforada, porque yo me encontraba junto a ti y te daba calor, consuelo y cariño; empezamos a dormir de un tirón ¡que alivio!.

   Aprendimos a sentarnos, que ya era todo un hito, y gateé por tus hombros cuando me llevabas a caballito. A andar no he aprendido como tú, pero me llevabas montada en tu andador o de la mano y así descubrimos cada rincón y cada cajón de la casa. ¡Que divertido investigarlo todo!. A veces me sacabas de paseo y otras me sentabas en tu regazo a ver Blancanieves, tú película favorita.

   Alguna vez estuviste malita, no muchas a decir verdad, y yo te acompañé en cada convalecencia y cuando te caías y llorabas, me llevabas a tu pecho y me apretabas con fuerza para que aliviase tu tristeza; igual cuando desapareció tu otro compañero de noche, el chupete, llorabas como un bebé… entonces, se me ocurrió meter mi manita en tu boca y a hacerte cosquillas, reí y reíste conmigo, acabamos rendidos y nos abatió el sueño.

   ¡Que abrazos tan dulces nos hemos regalado! Si tocaba baño, procurabas que estuviese sequito a la hora de dormir y aún húmedo me arropabas entre tus sábanas a escondidas.

   Nuestra primera separación se produjo el día que comenzaste el colegio, te eché mucho de menos, así que al siguiente día me colé en tu mochila y al sacar el almuerzo descubriste que estaba allí. Mi presencia te llenó de alegría, me enseñaste a todos tus compañeros, se armó tanta algarabía que tu profesora te pidió que me presentarás a ella.
-Debes de quererle mucho, -te dijo-, sin embargo no puedes traerlo a la escuela.
Tú empezaste a sollozar y la profesora intento calmarte, me agarró ella misma por las orejitas e introduciéndome de nuevo en tu mochila, prosiguió:
-aquí tienes muchos amiguitos y no necesitas a este muñeco de trapo.

   ¡Muñeco!, muñeco de trapo, me llama?. Yo soy mucho más que eso, la niña me dio un nombre (yo no soy anónimo), le doy consuelo, le ayudo a coger el sueño, soy su compañero de juegos y quiero seguir acompañándole cada día ¡no me lo impidan por favor!… pero no escucharon mis súplicas y las tuyas tampoco y así aprendimos que hay unas reglas que cumplir, y no volví a acompañarte a clase.

   Como nuestro dormitorio, era ahora mucho más grande, se llenó de juguetes y muñecos que me hacían buena compañía durante tu permanencia en la escuela, aún así, cada tarde, esperaba ansioso tu regreso, ¡ya está aquí la niña!... y, de nuevo juntos, comenzaba mi día: seguías leyéndome cuentos, cada día más largos, a veces me echaba un “sueñecito” pero no te dabas cuenta; me sentabas a tu lado cuando pintabas, o encima de la mesa al hacer los deberes.

   El tiempo fue pasando rápido para ti y muy lento para mí, tus ausencias se hicieron más largas, los minutos se hicieron horas, hasta que ya no hubo día, ni juegos, ni lectura y solo de noche compartías conmigo tus sueños.

   Surgieron otros amigos, otras diversiones y otros consuelos… Se acabó tú inocencia, dejaste de creer que aquella vaca mala se comiera tu chupete, que las estrellas conceden deseos y que yo fuera tu tabla de salvación a la que aferrarte cada noche. Me volví anticuado y ante tus ojos afloraron las arrugas, que el paso de los años y la dedicación que te presté, me fueron dejando; descolorido y feo fui apartado del lugar privilegiado que tuve y quedé relegado a los pies de tu cama, junto a otros peluches, todos inmóviles, entre la ropa del día anterior.. Yo intentaba llamar tu atención, pero ya no necesitabas mi abrazo para conciliar el sueño. Cansado de llamarte, de solicitar tu cariño sin obtenerlo, enmudecí y me hice invisible.

   Es ley de vida, me repetía una y otra vez, tenía que llegar… pero es injusto. Quién firma esa ley no escrita, que dice que los humanos, según van celebrando cumpleaños, se tienen que olvidar de sus inicios y principios? Absurda e injusta sociedad que no valora el esfuerzo de la creación y la experiencia y arrincona la sabiduría en favor de la juventud.

   Olvidado y apartado de tu lado, me volví innecesario y empecé a envejecer.

   No controlo el paso del tiempo, nunca nos importaron los horarios y no me molesté en aprender ni el reloj, ni el calendario, pero han debido de transcurrir varios años, ya no te reconozco, donde esta mi pequeña niña de ojos grandes y risa contagiosa con paso rítmico?.

   Hoy entras y sales de la habitación a toda prisa, estás guardando en cajas tus libros, recuerdos, tu ropa…; se nota cierta morriña en tu cara de niña, revisas tus fotos… la habitación va quedándose vacía. Hoy te vas de casa, abandonas el nido para crear tu propio hogar.Oigo tu voz entrecortada: -ha llegado el momento, me tengo que ir-, volveré pronto, te vas despidiendo de todos y te olvidas de nuevo de mi.

   Permanezco inmóvil, no tengo aliento para gritarte no me dejes, estoy aquí…la puerta se cierra y se hace el silencio.

   Pasan varios días, semanas o meses tal vez, por la mañana se sube la persiana, por la noche se baja, perdura el silencio y la soledad. Los otros peluches se han ido, supongo que a alegrar la vida de otros niños, pero yo viejo y usado, sordo, mudo y triste no sirvo para tal fin y me voy quedando sólo.

   Un ruido me altera, será posible? Que es eso que ha sonado, el timbre de la puerta? De pronto un susurro jubiloso que dice:
-será la niña que viene a vernos?
A lo lejos oigo, mi Niña, tu voz, mi corazón empieza a latir con fuerza, me angustia -lo creía casi parado-, me reconforta tu risa, tus pasos se dirigen a la habitación, abres la puerta, vienes hacia mi, me tomas en brazos y levantando mi orejita me dices:
- cómo te he echado de menos, Mudito Nene, yo te cuidaré. Nadie impedirá que te meta en mi mochila y te lleve siempre conmigo.

“No olvides nunca tu infancia, ni a quienes te la han hecho tan feliz”


Idea original: BMoneo